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  • Foto del escritorJorge Eduardo Peláez

TESIS, ANTÍTESIS, Y SÍNTESIS. TIRANÍA Y LIBERTAD.

LO REAL Y LA VERDAD LLEGAN A CONSTITUIRSE COMO TALES, MEDIANTE LA RACIONALIDAD. DOS POSICIONES ENCONTRADAS, PUEDEN CONCILIARSE MEDIANTE UNA TERCERA.


Georg Hegel nació en 1770 en Stuttgart, Alemania. Estudió teología en Tubinga, donde conoció y se hizo amigo del poeta Friedrich Hölderlin y del filósofo Friedrich Schelling.

Pasó varios años trabajando como tutor antes de unirse a Schelling en la Universidad de Jena. Hegel se convirtió en titular de la cátedra de filosofía primero en Heidelberg y luego en la prestigiosa Universidad de Berlín. A la edad de 41 años se casó con Marie von Tucher, con quien tuvo tres hijos. En cierto momento de su vida, se vio obligado a abandonar Jena cuando las tropas de Napoleón ocuparon la ciudad, y solo logró rescatar su obra principal, “Fenomenología del Espíritu”, que lo catapultó a una posición dominante en la filosofía alemana. Hegel murió en 1831 durante una epidemia de cólera.


La dialéctica de Hegel es central en el entendimiento de las cosas, y se explica con el siguiente razonamiento; toda noción, o "tesis", contiene en sí misma una contradicción, o "antítesis", que sólo se resuelve mediante el surgimiento de una noción nueva más rica, llamada "síntesis". La consecuencia enriquecedora de esto es que nos damos cuenta de que lo que veíamos como una contradicción entre la tesis y la antítesis, es en realidad un punto equilibrado de más riqueza.



Negar la realidad, no la anula, la hace más visible.


En los tiempos que vivimos, podemos aplicar la dialéctica de la siguiente manera:


El tirano somete con el poder coercitivo, y da origen a la necesidad de libertad. Cuando la libertad es excesiva, surge la anarquía y la rebelión. La ley, es la consecuencia racional que incluye elementos de tiranía combinados con la libertad, generando equilibrio mediante el apego a las leyes.


Hoy, el mundo se debate intensamente entre las decisiones radicales del dictador tóxico, y el cuestionamiento natural del derecho a la vida del ser humano. Por sí mismo, deberá surgir un movimiento cuya intención sea la fuerza impulsora de la justicia, el respeto y a la libertad.


El necio solo ve lo que quiere ver y se queda ciego. El venenoso acaba tragando su veneno. El ignorante habla solo por hablar. El tirano no entiende que no entiende, y solo atiende lo que le conviene.


La tesis; callar y bajar la cabeza. La antítesis; revelarse y pelear. La síntesis; hablar en la libertad.


Yo lo tengo claro; prefiero hablar en la libertad y el entendimiento, que entregarme al cobarde sometimiento de la mentira ya la falsa alabanza en la que viven quienes mendigan el favor del tirano.


¿Qué escoges?

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